Sígueme hasta el final del camino... Parece tanto y tan aterrador cuando lo oyes por primera vez.. aun así mis ojos se clavaron en los suyos y en aquel instante todo ruido enmudeció, solamente mi corazón era quien de quebrantarlo con el galopar constante que me llevaba a caer en el abismo de aquellos iris azabache.
Mi mano se tendió a la suya en un acto involuntario, "¿Pero qué es esto?, ¿Acaso hay alguien más aquí moviendo los hilos?. Frena, frena ahora mismo", mi cabeza gritaba desesperada, con órdenes vacías, hacia aquella extremidad rebelde, la cual reposaba ya, entrelazada en la suya. Era demasiado, no podía negar que el miedo me invadía, pues la aventura a la que me presentaba asumía unos riesgos que, hacía poco, juraba no volver a aceptar, aun así... era tan reconfortante estar ahí, a su lado....
Alcé la vista y me percaté de que una dulce y delicada sonrisa inundaba ahora su cara, y en una fracción de segundo, sus labios recitaban la frase que nunca olvidaré "Así siempre, hasta el fin del mundo".
Estaba claro, era una locura!, mi cabeza no podía entender la desobediencia total de todo mi cuerpo y alterada buscaba una salida, pero mi corazón estaba en pausa, profundamente sumido en un mar de tranquilidad y haciéndose con el control absoluto de la situación, mis labios sonreían bajo sus órdenes, mis ojos grababan cada imagen para el recuerdo y mis pasos, firmes y constantes caminaban a su par, de la misma manera que caminarían el resto de su vida.
Desde aquella, mi amor,no hago más que apagar el control y dejarme llevar. Desde aquella no hago más que sonreír y vivir. Desde aquella no hago más que ser feliz a tu lado. Desde aquella nada más que compartir contigo esta y el resto de mis vidas, mi amor. Te Amo

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