21 de octubre de 2022

Contigo siempre

 Sígueme hasta el final del camino... Parece tanto y tan aterrador cuando lo oyes por primera vez.. aun así mis ojos se clavaron en los suyos y en aquel instante todo ruido enmudeció, solamente mi corazón era quien de quebrantarlo con el galopar constante que me llevaba a caer en el abismo de aquellos iris azabache. 

Mi mano se tendió a la suya en un acto involuntario, "¿Pero qué es esto?, ¿Acaso hay alguien más aquí moviendo los hilos?. Frena, frena ahora mismo", mi cabeza gritaba desesperada, con órdenes vacías, hacia aquella extremidad rebelde, la cual reposaba ya, entrelazada en la suya. Era demasiado, no podía negar que el miedo me invadía, pues la aventura a la que me presentaba asumía unos riesgos que, hacía poco, juraba no volver a aceptar, aun así... era tan reconfortante estar ahí, a su lado.... 

Alcé la vista y me percaté de que una dulce y delicada sonrisa inundaba ahora su cara, y en una fracción de segundo, sus labios recitaban la frase que nunca olvidaré "Así siempre, hasta el fin del mundo".

Estaba claro, era una locura!, mi cabeza no podía entender la desobediencia total de todo mi cuerpo y alterada buscaba una salida, pero mi corazón estaba en pausa, profundamente sumido en un mar de tranquilidad y haciéndose con el control absoluto de la situación, mis labios sonreían bajo sus órdenes, mis ojos grababan cada imagen para el recuerdo y mis pasos, firmes y constantes caminaban a su par, de la misma manera que caminarían el resto de su vida.

Y fue ahí, justo ahí cuando hubo un click, las luces se apagaron en el panel de control, la cabina quedó sin comandante, solamente aquel intrépido capitán dirigía, dejé de pensar, en los "y si", en los "puedo o no puedo", en los "segura?", sólo sentí, me sobraba incluso algún sentido, pues podía cerrar los ojos y sentir aquella paz, como si estuviera en casa, así que fue lo que hice, sentir... Y ahí estaba, frente a mí, lo vi tan claro como el día, ese brillo purpúreo en su hombro... Ahí estaba era la señal, era él, mi amor, mi único amor, frente a mí, mi otra mitad, mi Anam Cara!. "Qué te pasa?", me preguntó, pues había notado un cambio en mi expresión, agité la cabeza, respire un segundo y esbozando una amplia sonrisa, respondí escribiendo en la arena, lo que mis labios no eran capaces de asumir..."Te amo en esta y en el resto de mis vidas"

Desde aquella, mi amor,no hago más que apagar el control y dejarme llevar. Desde aquella no hago más que sonreír y vivir. Desde aquella no hago más que ser feliz a tu lado. Desde aquella nada más que compartir contigo esta y el resto de mis vidas, mi amor. Te Amo

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