28 de abril de 2021

Cordel

El día que te conocí, como mágica fue la sensación de atracción que tuve, -levanta tu interés, ¿y qué?- mi cabeza, intentaba ser fría, frente a ese algo nuevo que vivía cada día, mientas ansiaba esos escasos 5 minutos en los que podía retenerte cerca de mí. 

Pasó el tiempo y después de casi perderte, volvió esa mágia con la posterior sensacion de paz y felicidad que me aportaban tus visitas, esos abrazos que incluso me hicieron soñar, siendo testigos de cómo el mundo se paraba entre ellos, tu voz, tu mirada, todo tú... Símplemente tú -¿pero que tiene de especial?- de nuevo mi mente buscaba con sus reflexiones serenar a mi cuerpo, que deseoso de seguir compartiendo momentos contigo, hacía galopar a un corazon desbocado tras tus pasos saliendo por el marco de la puerta de aquel local. 

Hoy al fin, amor, tengo las respuestas, y me pregunto,¿Cuántas veces lo habré hablado, escrito o incluso soñado?, ¿Cuántas para no darme cuenta de que ese sueño se había hecho realidad?, Pues, es hoy cuando al mirarme la mano, desnuda sin ti, veo nítidamente ese cordel rojo que une mi vida con la tuya, hoy veo pues, con ello, que he estado buscándote y nunca lo supe. 

Me imagino cuánto he caminado sin rumbo hasta este momento, ¿cuántos años habré estado intentando encontrarte?, ¿cuántos cientos?, ¿cuántas vidas?, Condenados a separarnos en cada una de ellas y con el firme propósito de reencontrarnos en la siguiente. 

Cuando dos almas así se unen, el simple hecho de no tocarse suena más que distante, pues un calvario han vivido sin volver a cruzarse y ahora, al fin, encontradas en esta otra vida, ruegan reposar una junto a la otra. Duro y difícil su trecho hasta aquí, inimaginables amaneceres sobrellevados con la esperanza de descubrir, tras alguna mirada furtiva, ese desconocido portador de la mitad que les falta. 

Dejémoslas pues, fundirse en una, pues una son, de ahí la paz que siento siempre a tu lado, agusto, protegida, serena y plena...  de ahi que pudiera jurar que sólo con tenerte conmigo estoy y estaré, al fin, "en casa".

No hay comentarios: