Trabajar del mar implicó siempre un gran sacrificio; hombres iguales, salvando las diferencias, separados por grandes periodos de tiempo de sus familias, bajo los brazos y protección de aquel que tanto da vida como la quita; siguiendo el tópico de "Mar que da, mar que quita" Dolor en el hogar ante la incertidumbre de volver a verlos llegar.
Foto de: Ruth Matilda Ánderson
Y mientras tanto en el manto azulado cuerpos impasibles ante el frío o el calor echan las redes demostrando con sus manos desnudas todo el arte de la pesca, pues ella es además de destreza, sabiduría, paciencia, fuerza y tradición
1 comentario:
genial....
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