22 de mayo de 2014

Sigo y seguiré aquí

Querido alguien:
¿Puedes explicarme que problema hay en no querer respirar?, ¿Quién sufriría por ello?... vamos, no me engañes y dime la verdad ¿tu o yo?.
A veces me pregunto si realmente la crueldad que aguanto con crudas sonrisas vale la pena. Creo firmemente que todo sería mejor si simplemente dejara de inhalar ese aire contaminado que en algún momento rozó la cara de otro individuo sin corazón; de un alguien que maltrataba, ya sea física o psicológicamente a un igual. Dime, ¿Quién coño se cree que es?, ¿Quién coño nos creemos para hacer daño tan gratuitamente al otro?.
No se vivir con miedo, ni quiero hacerlo, la lucha ya no forma parte de mi vida, pues hace tiempo perdí en algún lugar esa fuerza que me sostenía, puede que en el mismo lugar y momento donde perdí la esperanza en el ser humano como tal. Hoy sé que ya no hay vuelta atrás. 
Aún así, en lo más profundo de mi ser me niego a creer que todo esté perdido. ¿Sabes por qué no dejo de respirar?... Porque significaría dejar de creer en mi, dejar de creer en esa magia interna que pese a los obstáculos, caídas y decepciones me concede la suerte de decir día a día frente a mi propio reflejo con una sonrisa sesgada en los labios: "Sigo y seguiré aquí"


No hay comentarios: