
Me siento frente a tí, a la mesa,
decidida a hincarte el diente,
me gustas poco hecha,
me gustas caliente
y sanguinolenta.
Te acuchillo, sonrío,
una y otra vez, con ansias,
te repaso y me relamo.
Te apuñalo y me salpicas
pienso que estás muerta, como yo...
y que sangras,
al sacar el cuchillo de entre tus entrañas
No hay comentarios:
Publicar un comentario